La semana pasada, la Villa San Carlos tuvo su minuto de gloria con una obra colectiva del equipo de la tercera división argentina. La pasada madrugada, el blooper llegó a un nivel mucho más alto. El Racing Club dejó escapar la victoria en un partido clave de la Copa Sudamericana contra el Caracas FC venezolano (2-2) en una acción como esta:
Lo más doloroso es que, durante el partido, el portero Matías Tagliamonte salvó varias veces al equipo en situaciones complicadas, pero aquí por algún motivo se desconcentró. Probablemente le faltaron habilidades de ping-pong.
Cinco minutos después, el Racing Club generó una ocasión de gol y debía ponerse por delante, pero el delantero Adrián Martínez se enredó con el balón frente a la portería vacía. No cabe duda de que a alguien le habrá ardido bastante con una actuación así: antes del partido, el Racing Club partía como claro favorito con cuota de 1.13, mientras que el empate final entró con cuota de 6.80.
Para colmo, el club argentino también quedó eliminado de la Copa Sudamericana. El Caracas FC mantuvo una ventaja de cuatro puntos antes de la última jornada de la fase de grupos y avanzó de ronda. El Racing Club, por cierto, había sido sancionado por los incidentes en el partido del año pasado contra el Flamengo, de ahí las gradas vacías.
En Sudamérica se dan goles insólitos
La semana pasada, la Villa San Carlos tuvo su minuto de gloria con una obra colectiva del equipo de la tercera división argentina. La pasada madrugada, el blooper llegó a un nivel mucho más alto. El Racing Club dejó escapar la victoria en un partido clave de la Copa Sudamericana contra el Caracas FC venezolano (2-2) en una acción como esta:
Lo más doloroso es que, durante el partido, el portero Matías Tagliamonte salvó varias veces al equipo en situaciones complicadas, pero aquí por algún motivo se desconcentró. Probablemente le faltaron habilidades de ping-pong.
Cinco minutos después, el Racing Club generó una ocasión de gol y debía ponerse por delante, pero el delantero Adrián Martínez se enredó con el balón frente a la portería vacía. No cabe duda de que a alguien le habrá ardido bastante con una actuación así: antes del partido, el Racing Club partía como claro favorito con cuota de 1.13, mientras que el empate final entró con cuota de 6.80.
Para colmo, el club argentino también quedó eliminado de la Copa Sudamericana. El Caracas FC mantuvo una ventaja de cuatro puntos antes de la última jornada de la fase de grupos y avanzó de ronda. El Racing Club, por cierto, había sido sancionado por los incidentes en el partido del año pasado contra el Flamengo, de ahí las gradas vacías.
Quizá haya sido para mejor.